11/11/2024
Dra. Lyliana Rivera

Las personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) suelen presentar selectividad alimentaria, caracterizada por una dieta limitada en variedad y cantidad de alimentos, debido a una combinación de factores sensoriales, conductuales y de procesamiento neurológico. Los estudios científicos señalan varias causas principales para esta selectividad:
1. Sensibilidad sensorial: Las personas con TEA suelen experimentar hipersensibilidad o hiposensibilidad a estímulos sensoriales, como sabores, texturas, olores y temperaturas. Esto significa que algunos alimentos pueden resultarles desagradables o incluso dolorosos en boca, por lo que prefieren evitar texturas o sabores específicos. Según investigaciones, hasta el 70% de los niños con TEA presentan problemas sensoriales, que influyen en sus preferencias alimentarias.
2. Preferencias rígidas y conductas repetitivas: Las personas con TEA a menudo tienden a establecer rutinas y pueden mostrar resistencia al cambio, lo cual se manifiesta en sus hábitos alimenticios. Prefieren alimentos familiares y evitan probar nuevos, limitando la variedad de su dieta. Los estudios han mostrado que el comportamiento repetitivo y las preferencias por rutinas en personas con TEA pueden contribuir a la elección de alimentos en función de factores como el color, la marca o la forma.
3. Dificultades en la comunicación y la interacción social: La dificultad para expresar sus preferencias o incomodidades puede llevar a algunos a rechazar alimentos que les producen ansiedad o incomodidad sin poder explicar la razón. Esto es especialmente común en niños con TEA, que pueden presentar selectividad alimentaria debido a esta falta de comunicación.
4. Asociaciones negativas: Si experimentaron sensaciones desagradables al probar ciertos alimentos en el pasado, como malestar digestivo o rechazo de parte de otros, pueden asociar esos alimentos con experiencias negativas y evitarlos en el futuro. Investigaciones indican que, en personas con TEA, estas asociaciones pueden fijarse de manera más intensa, lo que contribuye a la selectividad alimentaria.
Impacto en la salud: Debido a esta selectividad, las personas con TEA a veces enfrentan deficiencias nutricionales, como falta de vitaminas y minerales, y problemas como el estreñimiento. Los estudios sugieren que los niños con TEA tienen un mayor riesgo de presentar desórdenes alimenticios y pueden necesitar intervención nutricional especializada para garantizar una dieta balanceada.
En conclusión, la selectividad alimentaria en personas con TEA tiene una base en factores neurológicos y sensoriales que afectan su percepción de los alimentos y su disposición a probar cosas nuevas.




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